Abocada al Subterfugio

Esta soy yo hoy, esta era yo ayer y, muy probablemente, esta seré yo mañana. Un auténtico saco de virus. Pero no importa, el sol sigue saliendo para todos.

Pero cuando cae la tarde, y me saluda la media luna, me atormentan esas pesadillas en las que me persigues, metralleta en mano, y no me dejas en paz hasta que caigo al vacío. Entonces me recogen tus brazos y me acunas. Me meces dulcemente hasta que el sueño me vence de nuevo.

Corro ahora sumida en la oscuridad de la semiinconsciencia y cuando llego al final de túnel, me atrapa una luz, tu luz. Ese halo que te envuelve cada vez que me miras. Alargas la mano, siento que vas a rozarme y en lugar de una caricia me rompe el alma un renuncio, tu renuncio. Y se me escapa una lágrima que desliza entre tus dedos. Entonces sí la besas. Pero es la sal de mis sueños y desaparece entre tus labios para no volver nunca.  

Y así, entre sueños, pesadillas y algo de fiebre me acuerdo de una princesa sin reino, de una muñeca rota, de una niña tonta con pánico al compromiso. De una princesa abocada al subterfugio.

Tenía un billete de ida y vuelta a mi cabeza,
el finiquito por despido en mi memoria.
Tenía la llave de la puerta de salida de mi vida,
de mi mente, de mi historia.

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29/10/2009 00:00 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 3 comentarios.

Tu canto a la libertad

Ayer ‘Esmi’ me pasó este enlace, pensó que seguramente me gustaría.  

Mi sino es estar en todos los ajos y se acordó de mi en cuanto vio a toda la ciudad a los pies del balcón de ayuntamiento. Ahora que lo veo, pienso que seguramente yo debería haber estado ahí. Total, a Alberto no le hizo ninguna ilusión.

Nunca me había detenido a escuchar el pregón de inicio de fiestas. Nunca me había sentido demasiado aragonesa. De hecho mi madre siempre dice que por mis venas corre la sangre de esa parte catalana de la familia (y no hablamos de ser roñosa, espero). Pero he escuchado al abuelo con su corneta y su “Canto a la libertad” coreado por los miles de maños que se congregaron en la plaza del Pilar y me he sentido orgullosa de haber nacido a orillas del Ebro.

 

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Gracias Psycho por este enlace. Ya he leido que a ti te pareció aburrido. Fué más largo de lo habitual, si, y el hombre se remontó a tiempos remotos, si, pero vamos a concederle su mérito...Hablar de los alberges de la rivera, las lechugas y las borrajas y tocar la corneta no deja de tener su punto...

El abuelo nunca me cayó demasiado bien. Hace algunos meses me tocó hacerle una entrevista para mi programa de cultura y me pareció tosco y poco accesible. Fue una primera impresión. Movida por la curiosidad me leí su libro: “Memorias de un beduino en el congreso de los diputados”. Al llegar a la última página me ratifiqué en aquella primera impresión; “No me gusta”, pensé.

 

“¿Ha contado en su libro todo lo que le ocurrió en Madrid durante aquellos años o se ha dejado algo en el tintero?”, le pregunté.

“He contado lo que me ha dado la gana contar”, me respondió. Desde luego por su sutileza no se caracterizaba este hombre con pinta de beduino.

 

Pero resulta que ahora lo escucho en ese balcón, con su corneta, su discurso… y me emociona. Está claro que se siente orgulloso de pertenecer a esta curiosa raza, la de los aragoneses, que nos dejamos quitar mucho a cambio de poco.

Gracias abuelo, porque me has tocado la fibra sensible. Gracias, porque quizá esa primera impresión de hace unos meses navega en las aguas del olvido y ahora estoy orgullosa de tu discurso y de ser maña, como tú.

Beduino o no, falsa modestia o no, huyes de la hipocresía. Yo también huyo, de otras cosas, pero huyo. De todos modos, aunque corra de estampida en dirección contraria siempre habrá tiempo para hacer un alto y escuchar tu canto a la libertad.

Hoy este es mi particular canto. Canto a la vida, a la libertad y a tus ojos negros, verdes o quizá azules.

 

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24/10/2009 16:20 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 2 comentarios.

OTRO MÁS

Empacho de polvorones solemos decir cuando llegan las navidades. Insolación, en el mes de agosto cuando Lorenzo pega fuerte. Pero nos plantamos en las fiestas del Pilar y la sobredosis puede llegar a extenderse a muchos ámbitos… Esta virgen nuestra es capaz de terminar con el más pintado.

A mí este año me ha tocado trabajar, como el pasado. En realidad como todos los años desde que decidí abandonar el maravilloso mundo de la química y probar suerte en esta jungla de víboras. Y una vez más me di cuenta de que camino por donde debo –quizá no por donde me conviene, pero sí por donde debo-. Creo que volví a verlo claro cuando me intuí corriendo, junto a un centenar de críos, delante de los cabezudos.

 

“¿Cuál es tu preferido?...Vamos todos juntos a cantarle la canción a ver sin nos encorre”… Termino con un puñado de niños cantando eso de “Al Berrugón le picaron los mosquitos….” Y llego a la tele más contenta que chupillas con mi documento gráfico.

 

La historia se repite el día de la ofrenda de flores. Seguramente a cualquiera le reventaría las entrañas tener que currar toda la mañana entre la marabunta de gente. Me pierdo el tradicional vermú, me pierdo las cervezas pre y post ‘floreo a la virgen’ pero he hecho algo más productivo, creo. Le he contado a todos los que me quieran escuchar cómo se ha vivido desde dentro uno de los días más emblemáticos en esta ciudad.

Un ‘gracias, de no ser por vosotros me lo habría perdido’ me vale. Además, agradezco que en esta ocasión no me hicieran disfrazarme de baturra delante de ese objetivo traidor que inmortaliza todos y cada uno de lo momentos que secuestra, casi siempre, a traición.

 

Trabajar, trabajar y trabajar y la verdad es que este año no salí demasiado. He de hacer un brindis por el siempre espectacular Calamaro, que logró embaucarme, enamorarme e hipnotizarme durante hora y media. Dejó volar su ‘Paloma’ y se me pusieron los pelos de punta. Casi me quita la vida con sus ‘Crímenes Perfectos’. Ya lo sabes, siempre tuya Andrés y de él (pero eso no se lo cuentes a nadie).

 

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Este año no fuimos a la fiesta de la cerveza, no me embarré las botas en Interpeñas y a las ferias solo fui a hacer el reportaje de rigor. Los fuegos artificiales los escuché bajo la mantita, en el calor de mi pequeña mansión. Y pasaron otros Pilares. ¿Cuántos van? Prefiero no contarlos.  

Hoy ya estamos otra vez en la rutina de octubre. Tocaba el Transpirenaico. ¿Qué tocará mañana? Prefiero no saberlo.

20/10/2009 16:42 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 2 comentarios.

Una noche en oro y ... ¿plata?

Ayer a las diez de la noche mis energías eran más bien escasas (es lo que tiene ir a trabajar casi casi de empalmada). Cuando sonó el teléfono me había quedado frita encima de la cama, con botas y vestido incluidos, por supuesto.

“Va, espabila, hemos quedado a y media en la puerta y no podemos retrasarnos mucho que se montan unas colas impresionantes”. Tuve la tentación de colgar y seguir durmiendo, pero me pudo la curiosidad.

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Efectivamente, la puerta parecía un panel de rica miel plagado de abejorros. Dicen que los yayos de los pueblos colindantes se cogen autobuses para ver en primera fila el espectáculo de “El Plata”, me lo creo. Pero hubo suerte y, aunque algo escorados, pudimos encontrar cuatro sillas.

Recuerdo cuando hace algo más de un año vino Bigas Luna a la inauguración y a presentar la programación de este cabaret. Yo estaba allí, trabajando como siempre. Me pareció una propuesta arriesgada para esta ciudad algo estrecha de miras –que los maños me perdonen- y dudé de su longevidad. O es un bombazo o se va al garete en un par de meses, pensé.

El caso es que hice la información de la reapertura del “El Plata” pero nunca tuve la oportunidad de ir. Ha habido tan pocos instantes para el ocio que hasta ayer no tuve ocasión.

“Fíjate, han puesto la misma palmera que tenía en sus años dorados”, decía mi madre. Y es que la generación que vio la luz en los 40’as y 50’as debió de crecer con los striptease de este lugar en las retinas…

La camarera me trajo una ambar, se hizo la noche junto a la palmera y comenzaron a sonar los primeros acordes.

“Mira, esa señora –una mujer con un corpiño que dejaba poco a la imaginación y que cantaba sobre el escenario- es empresaria y de noche viene al plata a hacer su número”. “La de la danza del vientre es marroquí y es bailarina profesional”… Y así, más de una hora de espectáculo. Desfilaron por delante de  nosotros patinadores, chicos con falditas escocesas, la chica del Hula Hoop, estripers, cantantes… Me gustó, me reí. Era algo así como retroceder a las películas de Pajares y Esteso en las que lo requiriese o no el guión la chica de turno siempre acababa enseñando las tetas. Aunque en “El Plata” el guión sí lo requiere, faltaría más.

En conclusión, este Plata que llevaba 16 años cerrado y que había caído en el más absoluto olvido, al final ha vuelto para dar la campanada. Este Bigas en un genio visionario…

Tendré que volver pero la próxima vez me adelantaré al resto de abejorros para tener el escenario un poco más cerquita. Las faldas escocesas  quedaron demasiado lejos, si…  

10/10/2009 13:16 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. No hay comentarios. Comentar.

Lo encuentro en tus ojos

“Necesito ver una peli de esas vacías, sin mucho sentido, de las que sales del cine con una sonrisa tontorrona en la boca, sin más”. Véase comedia americana de Hugh Grant, Meg Ryan o similares…

“No te preocupes, la tengo”, me dice ella completamente convencida.

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De manera que cogemos el coche, descapoto –que para eso estamos en octubre y Lorenzo sigue calentando con saña- y raudas cual Gnomo de los bosques nos encaminamos al centro comercial.

¡Uy!…Cara de acelga. Los luminosos nos enseñan una retahíla de pelis entre las que no figura ni por el forro la nuestra. O tiene muy mala leche y está jugando con nosotras al escondite, o somos tontas de remate y nos hemos confundido de cine. Se nos pone cara de icono pardillo cuando descubrimos que la realidad se corresponde con la segunda opción. “Madre mía, no se lo cuentes a nadie…” “No, tranquila, solo lo voy a poner en el blog. Total, como no lo lee nadie…”. Así que para no arruinar la noche y continuar con nuestro firme propósito de ir al cine nos metemos en la opción que más brilla en el luminoso: El Secreto de sus Ojos.

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Yo estoy agotada. “Tía, ahora ya no veo pelis, ahora solo veo planos”. Y al tercer plano doy la primera cabezada. Me duermo. Y cuando pensaba que todo estaba perdido, abro un ojo y Soledad Villamil me regala una escena que me deja con la boca, los ojos y las orejas abiertas para el resto de la peli. Y poco a poco me engancho de los ojos de Ricardo Darín. Y poco a poco la peli me encoge los pulmones y también el corazón. No quiero destripar el contenido pero… ¿de verdad puedes estar 25 años amando a alguien y no tener huevos para compartir tu vida con esa persona? Espero que eso solo ocurra en la gran pantalla, por el bien de la humanidad.

07/10/2009 22:54 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 3 comentarios.

Adri en el país de las Maravillas

Diez de la noche y justo termino de pelearme con las máquinas de acero. Cruzo el umbral hacia el vacío y… ¡Oh sorpresa! Llueve a mares. Pasa por delante de mí un 33 y lo despido desafiante. “Hoy no me tientes, me apetece caminar”. Así que cual autómata mis pies empiezan a dirigirme no sé muy bien hacia donde. Uno, dos, uno, dos. Ni idea de cuánto tiempo ha pasado pero de repente me veo a mí misma hipnotizada observando un semáforo. El muñequito verde me hace señas con la mano. No me muevo, lo miro incrédula,  por supuesto, mientras el cielo descarga su furia sobre mí. Debo parecer un pollo recién salido de la bañera. Una señora me toca el brazo “está verde, puedes cruzar”, me dice. No le presto mucha atención pero mis pies comienzan a caminar de nuevo.

En el siguiente semáforo mi mente vaga por lugares bastante lejanos a la Plaza Aragón –que es donde me encuentro-. Esta vez el muñequito es rojo y no me mira, ni siquiera un ademán de saludo –qué decepción- ¿Estaré soñando? El que si me saluda es un tipo que se detiene a mi lado. Está fumando un porro y el olor invade por completo mi espacio vital. “¡Chiquilla! Vas a terminar como un perrillo mojaó, como yo”. Entonces frunzo el ceño, inclino la cabeza y lo observo. “Definitivamente esto tiene que ser un sueño. Si no, con la que está cayendo se le habría apagado el porro”. Así que lo ignoro y continúo con mi camino hacia ninguna parte.

Uno, dos, uno, dos… Mis pies parecen guiados por el mismísimo demonio porque cada vez estoy más mojada. De repente paro y analizo. A mi derecha a unos porches que se extienden a lo largo de todo el paseo por el que llevo caminando, ¿cuánto? y sobre mí el inmenso cielo furioso. Pero me importa un carajo y sigo a lo mío.

Me detengo ante un escaparate. Una maniquí que sostiene sofisticada un paraguas bermellón me guiña un ojo burlón. “Oye bonita, que a ti nadie te ha preguntado nada”, pienso para mis adentros… Definitivamente estoy soñando -hablar con maniquís todavía no estaba entre mis muchas habilidades-

Una hora después, giro la llave de casa. Cuando el espejo me devuelve mi reflejo, despierto del sueño y me viene a la cabeza lo del perrillo mojaó –que es realmente lo que parezco- Sin embargo, quizá siga inmersa en ese mundo extraño por el que he buceado durante largo rato porque abro el balcón y la lluvia me hipnotiza de nuevo. ¿Me habré enamorado de una nube? ¿Me habrá hechizado con su líquido poderoso? No la veo, está demasiado oscuro. Mañana abriré de nuevo el balcón a ver si sigue ahí, esperándome. Cuando cierro la balconada tropiezo contra él. Mi conejo me está mirando fijamente y se saca una flor de la chistera. Definitivamente no estoy soñando, me he convertido en “Adri en el país de las maravillas”.

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PD: No se si Alicia después de su viaje necesitaría Frenadol, creo que yo sí...

29/09/2009 23:26 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.

En la línea de fuego

Para días como hoy y para gente como tú.

¿Qué ocurre? ¿Tenemos ahora más tiempo para pensar? Creo que no, debe ser la necesidad de encontrar explicaciones a la sensación de vacío con la que nos levantamos algunas mañanas. Hemos nacido y crecido en una sociedad que cree en la justicia (yo de hecho nací con la Constitución) y ahora que nos ha llegado el momento de lanzarnos al ruedo y empezar a cortar orejas, resulta que todo era mentira. Lo que debía ser, no es y lo que parece razonable nos lo terminan  discutiendo.

Estudiamos, leemos, nos formamos nuestra propia escala de valores y en esta jungla en la que impera ‘la ley del más fuerte’ esos valores terminan tambaleando cual flan de leche y huevo. Y encima llega un gracioso con una cuchara sopera, mete la zarpa y nos deja sin flan. Pero como somos valientes, no bajamos los brazos. Seguimos combatiendo por esos principios que un día alguien nos inculcó como leyes universales. Sirve de poco, la verdad, batirse cuerpo a cuerpo sin padrinos o escudos bajo talonario. Sin embargo, nos seguimos levantando cada mañana buscando el traje de faena para salir al ruedo.

Hoy resulta que encuentro algo ilusionante y me olvido de ese vacío. Mañana, resulta que me matan la ilusión y volvemos a empezar. Soldado; combate, lucha y defiende esta guerra que sin gente como tu al frente de la línea de batalla, ni flanes, ni huevos, ni leyes universales por las que pelear. Las trincheras te necesitan.    

Y como no, habrá que acompañar al texto con el gran descubrimiento del día

Dejaré de discutir
si me lo pides al oído.

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22/09/2009 00:56 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 3 comentarios.

Prueba superada... ¿con éxito?

Podría decir que suena el despertador, me levanto, preparo el desayuno etc ect etc pero no, mi cumpleaños no podía empezar de una manera tan rutinaria.

En realidad, suena el teléfono ‘piticlin piticlin’, 8 am., y me pega un susto de muerte. No tanto por el sonido estridente y mata tímpanos, sino porque estaba estropeado. “Pero, ¿por qué me llaman por teléfono si hace un mes que no funciona?”. Mientras sigue sonando lo miro con cara de susto. Ese bicho suena, ciertamente suena, ha resucitado de entre los electrodomésticos muertos. Lo descuelgo, mi madre.

“¡Felicidades cariño!” “Mamá, son las 8 de la mañana, estoy dormida, muy dormida”. “Es que así seguro que te pillaba en casa….”.

Eso seguro, claro… y es que las antiguas generaciones aún no entienden el concepto ‘teléfono móvil’, ¿para qué servirá? ¡¡Ay!! De todos modos, gracias mami por ser de las primeras, como siempre.

El día ha continuado en su línea.

“¡Hola bizcocho! Buenos días, ¿hay hambre?” Y zasca, el conejo se engancha a mi dedo y me pega un mordisco que me hace sentir como Ángel Cristo en sus mejores tiempos.

Llega entonces el momento de plantearse si no sería mejor volver a la cama, cerrar los ojos y dejar el que día siga su curso sin mi. Imposible, hay que levantar España.

Pierdo el primer bus, menos mal que voy con tiempo. Hay que comprar pasteles para mis hambrientos compañeros, llego tarde. Encima llueve, así que llego tarde y además, me mojo. La empleada de la pastelería me pregunta por la TDT, por mi programa, por mi sección, por mi talla de sujetador (no, eso no, pero casi), así que llego aun más tarde. Secuestro a un enfurruñado buen samaritano que me lleva una bandeja y se moja conmigo, siempre es agradable compartir gotas de lluvia. Al final, 7 minutos tarde. Tampoco era para tanto negrito

Me esperan una de regalos en la jungla de Torrero…Toda la mañana como pilingui –por no decir otra cosa- por rastrojo. Una entrevista, dos entrevistas, tres entrevistas, ¡cuatro entrevistas! Si no llega a ser porque la primera era a Marianico el Corto –es decir, dosis de risas y buen rollo- me desplomo sobre el pobre Calavera. 

Como el día estaba de que no, nos mandan a Tuzsa y por poco nos plantamos en Castellón.

“Calavera, yo diría que hace cinco kilómetros que hemos abandonado la ciudad del cierzo…”

Por otro lado, comienzan a llegarme felicitaciones por todas las vías que las nuevas tecnologías ponen a nuestra disposición para volvernos locos de remate. Antes sonaba el teléfono 669 veces, era un coñazo. Ahora suena el teléfono, llegan sms, se te colapsa el Facebook y te revienta el correo electrónico.

¿Se puede saber por qué me felicitan por cumplir 31 si a mi no me hace ninguna gracia?

Menos mal que a la hora de comer si me esperaban regalos, esta vez de verdad. El caramullo de bolsas de colores sobre el sofá de mansión Arpa me dio energías renovadas para no cabrearme con el mundo.

Por la tarde más llamadas, incluso la tuya. Quién te iba a decir que 14 años después seguirías levantando el auricular para cantarme el cumpleaños feliz. Es lo bueno de la vida, que a veces sella amistades y relaciones eternas. T´estimo molt amic.

Para descabrearme con el mundo me esperaban los “Malditos Bastardos”. Brad, te quiero, te adoro y te venero por tu inconmensurable capacidad interpretativa y tu belleza sobre humana. Desde que descubrí tu trasero en ‘Thelma y Louise’ eres objeto de mi profunda admiración. Tengo que reconocer que Tarantino puso la guinda a mis recién estrenados 31. Quizá no era necesario ver la sesera a tanto nazi pero lo consideraremos exigencias del guión. Ante todo, cinta recomendable para los amantes de la ironía y del humor negro.

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Hoy, un año más. Quizá esto se traduzca en que la rubia es 365 días más sabia. Así que mucho ojito a los/as listillos/as. A artir de ahora 364 días de....

 

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19/09/2009 15:28 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. No hay comentarios. Comentar.

Hoy nos despeñamos

Vaya, acabo de descubrir que no somos dueños de nuestro destino ni siquiera cuando de perder la virginidad hablamos. Resulta que los jodidos cromosomas son los que nos dicen cómo, cuándo y dónde. Ahora ya ni lívido, ni calentones…genes, solo genes.

Pero cuidado, si luego resulta que llega el gen caporal y da su consentimiento ya puedes ser cauto. Primero ‘póntelo, pónselo’ –lo de siempre- y segundo, precaución no vayas a caer en una relación problemática…

 

Si ya has caído, si ya te han sacado punta, hay varias alternativas. En primer lugar, asesinar al gen cretino que te condujo hacía la ecatombe. Una vez muerto, no lo dudes huye hacia despeñaperros 

Pero ¡zas!, despertamos y no hemos huido, y la ciudad se sigue derrumbando a nuestros pies. Hoy trabajamos como auténticas mulas de carga y mañana quien sabe. Quizá ese gen adivino tenga la respuesta, aunque yo casi prefiero no saberla.

16/09/2009 23:21 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.

Se acerca el día X

El día X se acerca peligrosamente. Hace casi casi 31 años mi abnegada madre florecía cual petunia en primavera y de sus entrañas salía un bebé gordo, rosa y de buen yantar. “¡Déjamela ver! Solo para comprobar si le falta algo…”, decía mi tía Maripili, siempre tan perspicaz. Y al bebé no le faltaba nada de nada. 3-800 y un arsenal de horteradas rositas (mi madre es de las de puntilla + lazo + cocotela = discreta vestimenta) preparadas para dar el pistoletazo de salida a una vida marcada por la locura atemporal.

Y llegaron los primeros cumpleaños. El acontecimiento nacional, por lo menos en el Stadium Casablanca.

“Cariño, trae a tus amiguitos que os he comprado medias noches y una tarta”…

Y la pequeña Adri aparecía de pronto seguida de un séquito de 50 minúsculas personitas que, en fila india de a dos, llegaban hasta una aterrorizada Montserrat.

“Pero cielo, ¿todos estos son amiguitos tuyos?”. “Si, mamá”.

Y el si mamá iba acompañado de una dulce sonrisa y una tierna mirada desafiante (esta sigue siendo mi táctica…) Así que a Montserrat no le quedaba más remedio que hacer efectivo el milagro de los panes y los peces y alimentar a todo un batallón infantil.

Luego le llegaba el turno a Manolo, que sacaba la trompeta, nos ponía firmes a todos y nos llevaba hasta el parquecillo que había antes de llegar a la ‘plaza del pueblo’. Ahora lo han modernizado, han puesto césped artificial y los columpios son de fibra sintética, pero en aquel entonces era todo barro y óxido. Mucho más auténtico. Y el patriarca había colocado piñatas y globos sorpresa colgados en un alambre que rodeaba el parque de árbol en árbol. ¿De dónde habría sacado 50 pañuelos para taparnos los ojos? Es uno de los grandes misterios de la humanidad. El caso es que taparnos los ojos, pinchar los globos con un alfiler y rebozarnos de harina o similares era todo uno.

Pasaron los años y los baños de harina dieron paso a los baños de ponche, los DJ y la música hortera que tanto me divierte (una no puede ser perfecta). Siempre había un garito disponible para alojar a mis amigos, primero adolescentes y luego post adolescentes –que viene a ser parecido- Los tirones de orejas, el cumpleaños feliz y un número de invitados que siempre roza la treintena si se convirtieron en un clásico. Montse pasó de las medias noches a la tortilla de patata y mi padre pasó de capitán de las tropas infantiles a chófer del séquito real de Arpita.

Los 30 me sentaron como una banderilla con salmonela, como una croqueta revenida, como un huevo frito con yema de huevo duro. Este año, el día X se acerca peligrosamente. Es posible que le muerda un ojo al primero que se me aproxime y me diga felicidades, ya veremos…De todos modos, el trámite festivo ya pasó y podemos aprobarlo con nota. No hubo ni globos sorpresa, ni tortilla de ‘la Montse’, ni piñatas, ni medias noches. Pero hubo mucha gente que hace que cada día tenga ganas de salir a la calle para continuar haciendo gala de mi locura atemporal. Ya tengo mi primer regalo. “Lleva un vestido como el tuyo y tiene tus zapatos rosas… (Reminiscencias de las puntillas de antaño, supongo)”

 

Gracias, sois los mejores.

13/09/2009 09:48 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.


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