El tiempo pone a cada uno en su sitio

Más por falta de ganas que de tiempo. Más por falta de inspiración, que de memoria histórica (hay muchas cosas por contar). Más por elección, que por decepción. El caso es que no acertaba a hilar dos letras seguidas pero aquí estoy, para contaros una de vaqueros.

“Era una calurosa tarde de agosto. La solana picaba con malicia en las áridas tierras de Jony Capotes. Cinco años buscando el mejor ganado por todo el condado y otros tantos ejerciendo de abnegado ganadero, habían dado como resultado una próspera hacienda en la que los días se sucedían al compás de la ciercera. El negocio daba dinero y pocos problemas. Quizá la tediosa rutina se había convertido en el mayor de los inconvenientes.

Desde que quemó sus últimos calzones infantiles, a Jony le brillaban los ojos cada vez que un vaquero bordeaba sus terrenos a lomos de un bravo corcel. Esas botas, ese sombrero de cuero raído, esas pistolas bien encajadas al borde de la cadera…

Serían los enajenantes efectos del amigo Lorenzo, o sería la divina providencia, pero un espejismo arrojó ante las narices del ganadero su viva imagen en medio de una reyerta, pegando tiros a diestro y siniestro. Aquella tarde de agosto, Jony decidió dejarlo todo, comprarse un caballo, un par de recortadas y un sombrero de piel curtida. Al día siguiente, sus animales comenzaron el principio del fin, pero el sueño de toda una vida tomó alas. Jony buscó ese espejismo y luchó por hacerlo real.   

Se hizo vaquero, día a día, mes a mes, año a año y terminó peleando junto a aquellos que tanto admiraba. Su carácter decidido y su templanza, siempre fruto de sueños infantiles, le hicieron un hueco en ese duro panorama. No era el mejor tirador, ni el mejor cabalgando, ni el mejor en los tratos verbales. Sí era diferente. Sencillamente, único y diferente.

El camino no fue fácil. Siempre tuvo que lidiar con esos vaqueros que cercan su territorio e intentan exterminar a aquel cuyo nombre comienza a sonar, quizá, más fuerte que el suyo. Y hubo muchas tardes de verano en las que este hombre con sueños infantiles estuvo a punto de tirar la toalla.

No fue por falta de ganas de aquel Sheriff, orondo y algo analfabeto. Con su placa brillante, fruto de chupársela a algún otro necio con los mismos escrúpulos (es decir, ninguno), intentó hacer de su propia biblia una ley popular. Jony no tenía evangelios en esa biblia y el Sheriff iracundo apretó el gatillo en varias ocasiones, sin éxito. A dios gracias.

Fueron malos tiempos, duros, pero Jony no claudicó y siguió peleando.

Hoy es uno de los vaqueros más ancianos, respetados y temidos del condado. Los suyos, los que nunca le fallaron, continúan a su lado. De vez en cuando echan una partida y recuerdan aquellos años de batalla campal contra el orondo analfabeto. El Sheriff murió ahogado en su propio vómito una noche de borrachera. No tuvo entierro, nadie sabe donde descansa su cadáver, ni falta que hace......"

Moraleja: El tiempo pone a cada uno en su sitio

24/06/2009 23:07 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 3 comentarios.

CIERRA LOS OJOS

- ¿Me has estado siguiendo?
- Por supuesto... que no, pero tenía la corazonada de que nos encontraríamos.
- Ya.
(...)
- ¿Qué pasa Cesar, tienes miedo?
(Sube al coche)
- Había de esto en la fiesta, ¿quieres?
- No, paso.
- Sigue, hazte el niño bueno.
- No necesito colarme para pasármelo bien.
- Ya lo he visto.
- No deberías meterte eso si conduces. (ella se traga las pastillas) ya te vale.
- Cesar, ¿Qué es para ti la felicidad?
- ¿Qué?
- Para mi la felicidad es esto, estar aquí contigo y, ¿para ti no?
- No sé Nuria, no estoy para conversaciones trascendentales a estas horas.
- Ya, lo que pasa es que tienes la cabeza en otra parte, ¿verdad cielo?
- Puede.
- Solo hay una cosa que me jode.
- ¿El que?
- Que no sepas nada de mí, solo sabes que me llamo Nuria y que follo bien.
- Eso son dos cosas muy importantes.
- No sabes ni donde vivo y seguro que no conservas ni mi número.
- Bueno, por algo se empieza, ahora voy a conocer tu casa.
- Ya falta poco. Dime una cosa, ¿crees en Dios?

Y quizá sigues soñando, pero llegas a mi casa. Enlazas tus dedos entre los míos en un efímero lazo. Cuando despierto no estás, pero la esencia de ese accidente inevitable me recuerda algo. He memorizado cada una de las líneas de tu huella. Solo me queda robarle unos minutos más a la almohada, quiero seguir soñando. Quizá entonces regreses y hagamos un nudo de marinero, menos efímero.

Hoy es un día grande por varios motivos. Por fin viene a casa, y llega para quedarse. Un pequeño homenaje a esa loca, lunática y divertida mujer con la que puede que me identifique un poco. Siempre acompañada de su inseparable "Bizcochito". A tus pies me rindo campeón y en tu memoria, el nombre del nuevo inquilino de mi humilde morada.

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Si algo puedo recomendar a todo el destalentado que siga alguno de mis pasos es que una sonrisa es la mejor terapia ante cualquier contratiempo. Suena a típico tópico pero es cierto. Una carcajada y liberamos un cargamento de endorfinas (aunque mucho cuidado, no sea que con tanta endorfina en el amnbiente nos vayamos a enamorar de un imbécil, que todo es posible).

El caso es que Ally y Bizcochito me hicieron navegar entre olas de endorfinas en muchas ocasiones y hoy para ellos mi grato recuerdo.

Dulces y empalagos a parte, hoy también puede ser un gran día deportivamente hablando. Si no hay sorpresas y todo sale como el 99% de los zaragozanos esperan, esta noche el Real Zaragoza será un equipo de Primera. A mi el fútbol, sinceramente, me resbala (a no ser que lleve colores azulgrana, entonces despierta algo mi atención) pero soy buena ciudadana y hoy me uniré a todos esos corazones contentos. Solo pido al supremo que no me toque ir a la plaza España a hacer la crónica de ambiente entre todos esos borrachos felices y mojados...por favor...

Aquella vez si mereció la pena. Me mojé, cante y disfruté como una enana, pero hoy no va a ser lo mismo. No cambio el rojo por el blanco. Corazón rojillo hasta la muerte.

"Te recuerdo hace tres años, sentada en un banco, apuntando cuantas vueltas dábamos al parque. Todos te mirábamos pero no nos podíamos acercar", me dijiste ayer.

Y yo recuerdo que en aquel artículo hablé de la complicidad entre argentinos, ya en pretemporada. Ya ves las vueltas que da la vida. Ha llovido mucho desde entonces. Un ascenso y un descenso, imagínate y seguro que va a seguir lloviendo. Como en aquella noche en la plaza de España, que cayeron chuzos de punta.

Hoy, además, es San Antonio. Creo que a tí es a quien van las mozas casaderas a pedir un buen novio. Yo no te pido nada, faltaría más. Solo te digo felicidades, ya se que no sueles olfatear esta pequeña parcela de mi vida, pero si la curiosidad te trae de viaje por aquí, felicidades.

13/06/2009 10:47 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 3 comentarios.

ABRE LOS OJOS

- Ellos, todos, dicen que estoy loco.
- No, claro que no estás loco, pero ¿qué pasaría si te dijera que estás soñando?
- No, no, no.
- ¿Y por que no?
- Mire, yo sé lo que es real y esto es real.
- ¿Y tú como lo sabes? Los sueños no se descubren hasta que uno despierta.
- Lo sé y basta. Mis sueños son mucho más simples que todo esto.
- No, no hay ningún sueño simple. Mira a toda esta gente, parece que están hablando de sus cosas ¿a que si?, completamente ajenos a ti, y sin embargo podrían estar ahí porque tu lo has querido, es mas, podrías hacer que se pusieran a tu servicio o, al contrario, que te destruyeran.
- Lo que quiero es que se callen y usted también.
(Todos se callan)
- ¿Lo ves?
- ¿Qué esta pasando aquí? Que alguien me diga la verdad ¡joder!
- La verdad puede que no la soportaras.


El otro día, en una rueda de prensa, lo escuché de boca de un individuo por el que perdí el poco respeto que me merecía. Me pareció un puñetero engreído, sin embargo, aquello que dijo se me quedó grabado y creo que es lo único de todo su discurso que realmente tiene algún sentido.

 

“A veces, un simple cruce de miradas, un SMS o una llamada telefónica puede cambiar el rumbo de tu vida”

Y es muy cierto. Supongo que todos recordamos determinados momentos, instantes de nuestra vida que luego, para bien o para mal, han marcado nuestra existencia.

Así que cuando te levantes por la mañana y pienses que tienes un día de mierda por delante, cuidado porque quizá te encuentres con alguna sorpresa.

Por ejemplo esas maravillosas fotos del amigo Berlusconi que el otro día provocaron peleas a mandíbula batiente en la redacción del Heraldo. Todos queríamos un ejemplar... (hubo quien se recortó el repor para pegarlo en la portada del cuaderno de las ruedas de prensa...)

 

En mi calendario personal hay fechas rodeadas con un enorme círculo rojo, difíciles de olvidar. El día que me asomé por primera vez a aquellos camastros en mis primeros campamentos (allí hice amigas de las que aún hoy estoy orgullosa), aquel paseo con Laurita por el parque Primo de Rivera (dios si trajo cola…todavía se me ponen los pelos de punta al rememorar aquel cruce de miradas), el primer día trabajando con la Zaragozana en la Feria de Muestras del Pilar, alguna sorpresa mayúscula en forma de comentario en mi blog o el día que cayó en mis manos un periódico con un anuncio del “Master de Heraldo”. Y hay una lista infinita, aunque mis días sobre este planeta son aun más infinitos.

 

Y esto sale a colación en una semana en la que precisamente una de las personas que hoy en día participan en mi rutina ha visto su universo patas arriba (en el mejor sentido de la palabra) gracias a un simple -o no tan simple- comentario en un blog.

Doy fe de que a partir de ahora, cuando dé la vuelta a la llave de mi nueva cerradura, dejaré la puerta abierta a sorpresas mayúsculas.

Así son las cosas, nunca se sabe. Simplemente hay que mantener los ojos bien abiertos y la boca bien cerrada.

“Uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras”, decías siempre. Cierto, muy cierto. Pues vamos a callarnos y a observar lo que se cuece a nuestro alrededor, que la película promete.

 

Una vez, si mal no recuerdo,
me tenías en la punta de los dedos.
Las secuelas de los viejos días
estarán conmigo el resto de mi vida.

07/06/2009 17:21 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.

Una de pastillas de goma

Por circunstancias de la vida, llevo una semana sin ordenador, ese aparato que durante años ha sido mi bestia negra y ahora es mi mascota más preciada (así de voluble es la vida…). Para subsanar esta deficiencia (difícil de llevar, lo aseguro) me he dedicado a leer esos libros que llegan gratis a mis manos –ventajas de ser la chica de cultura-. Esta semana he empezado con dos. El primero, que ya casi he devorado sin demasiados remilgos, es la nueva obra del periodista musical Pep Blay “Erótica Mix”. Este tarraconense nos habla sin contemplaciones de sexo, aderezado con más sexo y con unas gotitas de erotismo por si nos han quedado ganas de postre tras el festín orgásmico…

 

 “¿Por qué le llaman amor cuando quieren decir sexo?”, le pregunté en la entrevista que le hice la semana pasada. Y él entró al trapo y me explicó su particular visión de la parte más material y satisfactoria de las relaciones, toma ya… Resulta que nos plantea 4 historias completamente diferentes en las que refleja las diferentes maneras que tienen hombres y mujeres de vivir su sexualidad. 

 

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“Creo que a ti te gustará la segunda historia. Una basada en el romanticismo en las que los protagonistas se comunican a través de epístolas de una manera muy especial, me aseguró Pep.

Pues lamento decirte que a estas alturas de mi existencia me quedo con la primera historia de la que no voy a dar detalles. Quien quiera saber que lea…

Solo anticipo que quien siga teniendo dudas de cómo separar el amor del sexo o viceversa aquí tiene un manual que quizá le aporte alguna idea milagrosa. Pero aviso a navegantes, incluso los avispados protagonistas terminan en un mar de dudas y es que la vida es así...

Y como en mi estado de hiperactividad constante leer tan solo un libro al día es como comer pavo sin sal, pues he comenzado con la última novela de Luis del Val.

El libro en cuestión se titula "Crucero de otoño", es más sosegado que el del amigo Blay. Cada uno es perfecto para los distintos estadios del día. En este crucero llevo embarcada dos días y todavía no he llegado a tierra. Me veo incapaz de definir si voy a terminar ahogándome en la prosa de este escritor y periodista o si voy a salir a flote. Tiempo al tiempo.

De momento, hoy se celebra la Feria del Libro en Zaragoza aunque como estamos en crisis yo seguiré devorando las páginas de todo aquello que llegue gratis a mis manos.

 

PD1: Un saludo a aquellos que siguen pensado que las rubias somos tontas y solo leemos revistas de estética o del corazón.

PD2: Un recuerdo a aquellos que le llaman amor cuando quieren decir sexo. Vamos a aprender a llamar a las cosas por su nombre.

PD3: Los amantes de la Fórmula 1 que no se hayan pasado por Grancasa han perdido la oportunidad de ver algo muy pero que muy interesante.  

31/05/2009 15:55 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.

Campanilla revoloteando...

Estos días el humo se me escapa por cada abertura, por cada poro de mi piel. Estos días no queda más remedio que tirar de paciencia y hacer acopio de algún remanente de ‘¿sensatez?’. Estos días deben pasar rápido, si se detiene tendremos un problema. De momento me marcho, a ver si las manecillas aceleran y cuando recuperen su tempo la cordura ha regresado a esta ciudad. Pero eso es otra historia que deberá ser contada en perspectiva, cuando los sapos bailen flamenco y los reptiles invadan nuestro planeta.

De momento, vamos a centrarnos en algo mucho más etéreo, muchos menos tangible, mucho más enriquecedor. Vamos a hablar del arte que inunda Zaragoza y que mantiene el espíritu de los estupendos artistas de nuestra ciudad con los que es un privilegio compartir adoquines (de los de pisar, no de los de ver o comer).

 

Antes decía por suerte o por desgracia, ahora tengo claro que es por suerte, me ha tocado divulgar la cultura de nuestra ciudad durante toda esta temporada. Hay quien en su día dijo que el último libro que la menda se había leído era la “súper pop”. Lejos, muy lejos de la realidad pero a veces la apariencias engañan. Y aunque así fuera, después de varios meses escudriñando las vidas de gente que maneja la pluma, el pincel o la cámara de fotos cual extensión de la propia mente…. me rindo a la evidencia.

 

Comencé descubriendo el mundo de los blogs gracias a Mariano Gistaín. Él me dio la llave para comenzar con PINUP y él me brindó mis primeros conocimientos internautas. De su fuente bebe el periodismo ciudadano en Zaragoza y de sus columnas siempre ingeniosas hemos bebido todos cuando de vez en cuando nos ha sorprendido la sed.

 

Llegó luego el poeta entre los poetas. Su carné de identidad dice que es gallego pero su corazón dice que Zaragoza manda. Y es que Antón Castro ama nuestra ciudad y es tanto lo que nos ha regalado que el amor seguramente es recíproco. Escucharle, leerle y aprender de él son privilegios de vivir a orillas del Ebro.

 

Las mujeres también pegan fuerte y ella más que ninguna. En su último libro, Magdalena Lasala habla del coraje de una mujer que bien podría ser ella misma sin nos remontamos a la antigua Alejandría. Sabia, hermosa y con agallas…

 

Y resulta que en Zaragoza también hacemos películas. Sin subvenciones, sin ayudas, con pocos medios, pero hacemos películas. José Ángel Delgado me ha enseñado que un sueño, que toma forma un buen día en una parada de autobús mientras observas lo que te rodea, puede hacerse realidad. Movido por un amor desinteresado a “Lost”, por su capacidad de ver la realidad en 3D y por su inconmensurable imaginación tendremos que ponernos en sus manos si queremos subirnos al carro de la imagen.

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Nos dicen que somos cazurros pero yo me inclino más por calificarnos como una ‘raza salada y carismática’. Y en este grupo me encontré a José Luis Cano. Con un sentido del humor desternillante, sus ilustraciones han puesto cara a nuestras más socarronas fantasías. Él se ha atrevido con todo, o con casi todo. Y me hizo reír, algo que dicen –y con razón- que es fundamental para enamorar a una mujer. Los chistes pasan pero sus dibujos nos quedarán siempre.

 

Sigo caminando y a orillas del Ebro me encuentro con un monstruo de las ondas radiofónicas y que además domina la pluma como nadie. No es de Zaragoza y sin embargo, manda narices, reconoce que se considera un zaragozano de Carabanchel alto, ¿qué más queremos? Miguel Mena llegó a nuestra ciudad y se quedó en ella para regalarnos, entre otras cosas, esa voz personal y profunda al otro lado del transistor.

 

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Y luego resulta que aterrizo en una preciosa casita perdida en el casco antiguo zaragozano y me encuentro con un trailer de obras de esas que hablan por si solas. Me miran desde las paredes, yo estoy aún dormida –aunque son las 10 de la mañana- y me obligan a despertarme. “¡Adriana, espabila!”, me grita mi psique desde la ultratumba. Años de láminas y cuadros de un zaragozano que denuncia también la falta de ayudas y apoyos a los jóvenes artistas.

Y hablamos del síndrome de Peter Pan y me doy cuenta que también lo tengo.

Aunque hoy me siento como Campanilla revoloteando entre portentosos. Hay más, muchos más. Cada uno que los vaya descubriendo. Zaragoza da para mucho.  

22/05/2009 16:41 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.

PINUPBALL DAY

Por si queda alguna duda de la verdadera esencia de PIN UP….

 

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Y para ir eligiendo coche....no se si mi entrañable pitufo estará a la altura...

 

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Y aquí la esencia BALL

 

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16/05/2009 15:46 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. No hay comentarios. Comentar.

My Country

Was it just a dream?, were you so confused?
Was it just a giant leap of logic?
Was it the time of year, that makes a state of fear?
Methods were the motives for the action


No es bueno tener envidia, ya lo dice siempre mi madre. Sin embargo, yo dejo una pequeña puerta abierta a la envidia sana. Y pocas veces me invade este sentimiento ruin pero reconozco que a veces me  dejo arrastrar por esas mareas pecaminosas. Quizá la primera vez que me asaltó la necesidad por acaparar lo ajeno fue cuando me di cuenta que todos los niños y niñas que me rodeaban tenían pueblo, yo no. Yo era más de asfalto que los semáforos, que los pasos de cebra, que las farolas recauchutadas del paseo Independencia. La familia de mi padre, de Bembibre, la de mi madre, de Manresa  -por cierto, visça el Barça...-, yo, Zaragoza capital.

 

La primera vez que en el cole nos llevaron a una granja escuela (además de que soy alérgica a los animales peludos y me puse a morir) me sentí como Neil Armstrong. Eran mis primeros pasos rodeada de unos bichos que solo había visto en dibujos animados.

Aunque peor fue aquel episodio con 24 o 25 años. Íbamos en el coche, perdidos entre las montañas y de repente empecé a gritar

 

“¡Para, para!”

“¿Pero qué mosca te ha picado?”, me dijo él con un susto de muerte en el cuerpo.

 

El coche frenó en seco en mitad de la carretera y yo casi me tiro en marcha, cámara de fotos en mano. ¿Qué cuál era mi urgencia? Muy sencillo, había visto una vaca. La primera vaca de mi vida, en ternera y hueso…Y me embargaba una emoción tan grande que cuando el bicho me miró con cara de pocos amigos yo solo pensaba en sacarle una instantánea y acariciarle las orejas. Claro, mi acompañante creo que todavía no da crédito a aquello. Son cosas de no tener pueblo.

 

A los 20 años, gracias a una amiga loca, intenté poner remedio a este mal endémico. Con ella había compartido las primeras canciones de Alejandro Sanz, mis mejores años con un balón de baloncesto en las manos, campamentos que siempre formarán parte de mi aprendizaje adolescente o esas primeras juergas difíciles de olvidar… Pues resulta que gentilmente, ella también compartió conmigo su pueblo.

 

Creo que tenía 18 primaveras la primera vez que pisé ese paraíso escondido entre las montañas a la vera del todopoderoso Balaitus.

 

Eran las fiestas de agosto y no exagero si digo que estuvimos cuatro días sin dormir. Había tantas cosas que hacer y que ver, de día y de noche, que perder el tiempo durmiendo era un privilegio que no me podía permitir.

“Por favor, me muero”, me decía mi pobre y somnolienta amiga.

“Pero qué pasa con los virgo, ¿es que no dormís nunca?”. Al final tuve que concederle una tregua y el cuarto día echamos una rápida cabezada.     

Nos esperaba el baile de la bandera, la charanga, el bingo a las doce de la noche en la plaza, junto al río, la discoteca “La Aduana”, la peña…El hostal Maximina era nuestro espacio de retiro espiritual, con aquellas paredes estampadas con fotos del gigante de Sallent –protagonista de uno de mis últimos repor precisamente…-

Era todo tan de pueblo que me sentía teletransportada a otra dimensión. Por eso repetí varios años.

Como legado, además, un reencuentro con un sallentino que ahora es mi más fiel ilustrador musicalmente hablando. ¡Qué jóvenes éramos Palomo!

Hoy repetimos. Ha pasado el tiempo. Hoy no es una cita de pueblo, más bien es una inauguración de las de etiqueta, pero el espíritu es el mismo. Ya he visto vacas en directo, ya he estado en una granja, ya he pisado varios –muchos- estupendos pueblos, hemos crecido. Somos mayores, pero lo importante es que volvemos a encontrarnos en este mundo tan grande como incierto.

15/05/2009 15:52 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. No hay comentarios. Comentar.

Amo tu bola rica

Amigos puente les llamaba un amigo mío que al final resultó convertirse en uno de ellos. Él los definía como esos apoyos de momentos puntuales de tu vida que luego se pierden entre las garras del olvido. Y qué necesarios son hoy pero que prescindibles mañana.

“¿Nosotros seremos amigos puente también?”, le pregunté uno de esos días en los que mi existencia sin él se derrumbaba cual castillo de naipes en medio de la ciercera.

“No digas eso tonta. Ni lo pienses”.

Afortunadamente predecir el futuro no está entre mis ‘muchas’ habilidades y me lo creí…

Hoy lo recuerdo con una triste media sonrisa. Nunca se sabe.

Qué hacer, tú lo sabes,
conservar la distancia,
renunciar a lo natural,
y dejar que el agua corra.

Y el día que volviste a buscarme yo ya no estaba. Qué ironía. Claro, las cartas de castillo de naipes volaban rumbo a tierras tan lejanas que quizá nunca tenga la suerte de pisar.

Y quizá la feria del esoterismo cambie mi destino este fin de semana. Yo no sé predecir el futuro, pero tú sí.

Querida bruja:

Vamos a ir a buscarte para que nos saques de las inmensas dudas que pululan por nuestra existencia en estos tiempos de crisis económica, espiritual y de valores. Necesitamos de tus mentiras o tus medias verdades…Ella me ha convencido de que existe el sexto sentido y vamos a comprobarlo (más se perdió en Cuba). No te dejaré que me leas la mano, ya sé que tengo muy corta la línea de la vida (paso de sofocarme antes de tiempo), quiero tu bola mágica.

“Vas a tardar mucho en encontrar tu camino pero lo encontrarás y serás terriblemente afortunada en todos los aspectos de tu vida. Hasta entonces, prepárate a dar tumbos”. Fueron las conclusiones de la última bola, hace ya 10 años. Y resulta que sigo dando tumbos. Veremos hasta cuándo porque ya he avisado que tengo corta la línea de la vida.

De momento se cuece otro giro de 360 grados. Son los que mejor se me dan, los de completar el círculo, no vayamos a dejarlo a medias.

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Hasta siempre.

13/05/2009 00:14 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 2 comentarios.

Malos tiempos para la lírica...

Fue hace tres años, cuando yo todavía era química y una aficionada más que veía los partidos del CAI casi casi desde el techo –y es que mi localidad era de las baratas, 60 euros al año-. El CAI había realizado una campaña excelente, de las que te levantan del asiento para dejarte las manos aplaudiendo. Aquel 28 de mayo del 2006 se jugaba el ascenso en casa, en el quinto partido del play off y contra el Murcia. Fue de infarto. Nos fuimos a la prórroga, yo no quería mirar y hubiera sido mejor no hacerlo porque al final, 90-99 y otro año más en la LEB. Fue la primera y única vez que he llorado en un partido de baloncesto, prometí no volver a hacerlo, en realidad solo es deporte, ¿o no? Aquel día lloraba yo y lloraba Mati, que igual que ayer, se había dejado la piel en la pista –con 33 puntos-para nada.

Y parece que la maldición del Murcia nos persigue y nos tienen que aguar la fiesta en el momento más inoportuno. Ayer la historia era parecida, discernir entre ACB y LEB. De nuevo la moneda se tiró al aire y la cara cayó del lado murciano.

No lloré. Ya no estaba en mi antigua localidad colgada del techo. Ahora casi nunca puedo ver los partidos porque estoy siempre trabajando y me tocó ser testigo de la quema desde la redacción de Heraldo. Pero si me quedó un amargo sabor de boca que, un día después, no he conseguido quitarme. Nadie me baja del burro cuando digo que las decisiones arbitrales nos arrancaron de cuajo un sueño del que no merecíamos despertar. Y me refiero a la afición, porque los jugadores quizá sí se han ganado a pulso esta sentencia de muerte.

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La falta en ataque que ayer pitaron a Quinteros con el electrónico empatado y a falta de 14 segundos para el final ya forma parte de las grandes tragedias del CAI Zaragoza. Es cierto que una temporada no se puede resumir en una jugada, por muy sangrante que sea. Han sido muchos partidos y muchas cagadas que reunidas en un todo han llevado a este club a la hecatombe. Ahora es tiempo de dimisiones y de reflexiones. Como buena periodista, me hubiera gustado estar en el Felipe para vivir lo que allí se vivió. Hay momentos que hacen poso en tu memoria y creo que el de ayer responde a uno de ellos. Me han hablado de la desolación de los jugadores, de la rabia del público, de la impotencia del jefe de prensa…Una verdadera pena. Solo queda volver a gritar a mandíbula batiente aquello de ‘este año si’.

Larga vida a la afición rojilla.

 

Fue bonito mientras duró...

10/05/2009 12:08 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Baloncesto. Hay 2 comentarios.

Vamos a pintar un corazón de tiza en la pared

Hoy nos hemos levantado con un Lorenzo (que no Pedrosa) abrasador que nos daba la bienvenida y nos saludaba al más puro estilo “Hola qué tal, esto es el oeste (o quizá los Monegros), nena abandona tu cuello alto y enseña un poquito de pierna”.

Haciendo caso a la advertencia me he calzado una falda, no demasiado corta, y me he lanzado al libertinaje de una primavera que huele a verano. ¡Por fín!. Soy de las que siempre ha pensado que en invierno deberíamos hibernar, como los osos siberianos. (Que por cierto, son insomnes como yo y cuasan pánico, también como yo...). Deberíamos acumular sin tregua más y más grasa para luego darlo todo cuando Lorenzo nos invita a florecer cual petunias violáceas del Brasil.

 

Y es que cuando los días alargan, cuando sales de trabajar a las nueve de la noche y sigue siendo de día, cuando puedes ponerte un simple vestido de tirantes sin dar la nota… es entonces cuando parece que todos tus problemas son relativos y pueden esperar al día siguiente. “Mañana será otro día”, decía ella…

Vamos a dejarnos de historias y estrenemos las terracitas que se reproducen como setas por nuestra ciudad. ¿Alguien me acompaña en las labores de recolección?.

Además, desde que los bares cierran a las tres y media de la madrugada en lugar de a las seis (como lo hacían antes), nos han obligado a modificar nuestras costumbres de mamíferos rutinarios. Ahora, resulta que hay días que el primer Gin Tónic te lo tomas a las 10 de la noche, por eso de que te de tiempo a hacer la digestión para cuando te inviten a abandonar el garito… Y manda narices que de aquí en adelante… ¡todavía es de día cuando te ponen ese primer copón en la mano!.

No importa, vamos a pecar a la luz del día, que ya llegará el invierno con las rebajas y podremos preocuparnos por haber desparramado nuestra felicidad sin raciocinio, ni dirección.

No importa, vamos a dejar de lamentarnos por no estar juntos, llega el verano.

 

Yo pienso en aquella tarde
cuando me arrepentí de todo.
Daría, todo lo daría por estar
contigo y no sentirme sólo.

 

Las campanas repican en mi cabeza y me dan la señal, llegó el momento de dejar caer el esqueleto por ese club de mis amores. Y nunca mejor dicho porque sus árboles han guardado muchos secretos, amores y sinsabores de adolescencia. Han sido testigos mudos de un tiempo de deporte, de trofeos (algunos descansan en mi antigua habitación recordándome que un día fui buena jugando a algo…). Creo que en alguno de esos pinos aún estará mi nombre dentro de un corazón cruzado por tu flecha, la que lazaste un día esperando devolución –nunca hubo viaje de vuelta-.

Hoy digo hola a este improvisado verano de ¿San Martín? ¿San Miguel?... Creo que ninguno, qué más da, a este verano empollón adelantado a su época. Y para dar el pistoletazo de salida me apunto al concierto de mi truhán de día, truhán de noche preferido.

¡Ah! Hoy me han invitado a la inauguración del Club Naútico (con alcachofa, claro), ¿Se apunta algún marinero?

07/05/2009 15:59 Autor: pinupball. Enlace permanente. Tema: Mi cosecha. Hay 1 comentario.


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